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Beneficios Para la Salud de Una Pauta Baja en Carbohidratos – Parte II

Sigamos en una segunda parte donde hablamos sobre qué nos dice la ciencia sobre los beneficios de levar una pauta alimentaria baja en hidratos de carbono.

¿No has leído la primera parte? Te dejo el enlace justo abajo:

Veamos pues, 6 aspectos más avalados por la ciencia sobre dietas bajas en carbohidratos:

7. Beneficios Generales Para la Salud de Una Mayor Ingesta de Proteínas

Como se mencionó anteriormente (en la parte I), las dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas son ,a menudo, más altas en fuentes completas de proteína.

Las dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos (a veces conocidas como LCHP) también son muy populares y, aunque mencionamos brevemente el impacto potencial de las proteínas en la saciedad, este macronutriente también ofrece muchos otros beneficios.

Algunos de los puntos positivos de una mayor ingesta de proteínas incluyen los siguientes (23, 24, 25):

  • Mayor masa corporal magra.
  • Mejor regulación del apetito y disminución de las ansias de comer.
  • Ayuda a ganar músculo.
  • Protege la salud de los huesos y los músculos, sobre todo a medida que envejecemos y disminuye la tasa de síntesis de proteínas musculares.
  • Esencial para el crecimiento y reparación de todas las células de nuestro cuerpo.
  • Desempeña un papel importante en la producción de enzimas y hormonas.

Comer una mayor proporción de alimentos ricos en proteínas puede tener muchos beneficios para la salud.

8. Las Dietas Bajas en Carbohidratos Ayudan a Reducir la Presión Arterial

En realidad, es probable que cualquier cosa que pueda mejorar nuestro estilo de vida en general tenga un efecto beneficioso sobre la presión arterial.

Por ejemplo, el ejercicio, comer alimentos densos en nutrientes, perder peso, dormir bien y controlar el estrés son importantes.

La mayoría de la gente cree que la sal tiene el mayor impacto en nuestros niveles de presión arterial y puede ser cierto para algunas personas donde reducir el consumo de sal es probablemente el consejo correcto. Pero la sal es un nutriente esencial, y muy poca sal puede ser tan dañina como demasiada.

Las cantidades excesivas de carbohidratos (sobre todo refinados) son otra cosa que puede elevar nuestra presión arterial. Sin embargo, no exageremos; ¡esto no significa que tendremos presión arterial alta si comemos una zanahoria o una papa!

Sin embargo, el consumo crónico y excesivo de carbohidratos refinados y azúcar es una causa común de presión arterial alta (26).

Por lo tanto, reducir el consumo de carbohidrato refinados en la dieta es una forma de reducir la presión arterial.

Significativamente, las intervenciones muy bajas en carbohidratos han reducido tanto la presión arterial sistólica como la diastólica, a menudo de manera bastante efectiva, en ensayos aleatorios (27, 28).

Las dietas bajas en carbohidratos son una intervención potencial para la presión arterial alta.

9. Las Dietas Bajas en Carbohidratos Ayudan a Normalizar los Niveles de Glucosa e Insulina en Sangre

Tal vez el beneficio más notable de reducir los carbohidratos es el efecto que esto tiene en los niveles de glucosa e insulina.

Aunque la glucosa y la insulina forman parte de un proceso biológico natural y son esenciales para nuestro cuerpo, los niveles circulatorios excesivamente altos pueden ser perjudiciales.

Por un lado, los niveles crónicamente altos de insulina, conocidos como hiperinsulinemia, aumentan enormemente el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares e incluso la demencia.

En cuanto al riesgo cardiovascular, los estudios demuestran que el riesgo aumenta de forma dosis-dependiente. En otras palabras, cuanto más altos sean los niveles de insulina en ayunas, mayor será el riesgo (29, 30).

En los últimos años, las dietas bajas en carbohidratos han demostrado ser una intervención dietética sólida para los pacientes con diabetes tipo 2 y, por estas mismas razones, funcionan bien para controlar los niveles de glucosa en sangre.

Varias revisiones sistemáticas demuestran que los niveles de glucosa e insulina en sangre caen de forma fiable en dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas (7, 31).

Las dietas muy bajas en carbohidratos son efectivas para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre en ayunas.

10. Eficaz Para Reducir la Peligrosa Grasa Visceral (Región del Tronco)

No toda la grasa corporal es igual.

Un tipo particularmente peligroso es el llamado “grasa visceral” que se deposita en la cavidad abdominal.

Esta grasa abdominal rodea nuestros órganos internos. Sin que muchos lo sepan, es posible tener esta grasa sin mostrar signos de obesidad, lo que se conoce como “grasa en personas flacas”.

Innumerables estudios muestran el peligro de este tipo de grasa visceral, y tiene fuertes vínculos con una variedad de enfermedades metabólicas y vasculares, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes y Alzheimer (32).

Una razón por la cual la grasa visceral es tan peligrosa es que estas células grasas producen una variedad de hormonas y citoquinas inflamatorias. Desafortunadamente, estos compuestos pueden dañar nuestra salud al afectar negativamente la sensibilidad a la insulina, el hígado y otros órganos (33, 34).

De manera interesante, las dietas bajas en carbohidratos parecen especialmente útiles para reducir la grasa visceral.

En una intervención dietética baja en carbohidratos versus alta en carbohidratos, los participantes bajos en carbohidratos redujeron significativamente los niveles de grasa visceral. Por otra parte, no hubo cambios en los participantes con alto contenido de carbohidratos (35).

Sin embargo, en otro estudio que comparó calorías, no hubo diferencias en la efectividad entre la dieta alta en carbohidratos y la baja en carbohidratos. Este estudio en particular utilizó una dieta alta en carbohidratos que era muy baja en carbohidratos procesados, lo que probablemente explica la diferencia (36).

Dicho esto, el hecho es que las dietas bajas en carbohidratos restringen los carbohidratos procesados, por lo que son una de las mejores (pero no la única) maneras de reducir la grasa visceral.

Una ventaja notable de las dietas bajas en carbohidratos es que reducen eficazmente la grasa visceral de la región abdominal.

11. Mejoras los 5 Síntomas del Síndrome Metabólico

El síndrome metabólico se refiere a un grupo de condiciones que pueden aumentar sustancialmente el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Existen cinco síntomas/condiciones principales del síndrome metabólico, y a menudo ocurren al mismo tiempo.

Como resultado, se considera que las personas que sufren de tres (o más) de estos trastornos metabólicos tienen síndrome metabólico.

Las cinco definiciones son (37):

37. http://care.diabetesjournals.org/content/29/2/404

  • Circunferencia de cintura
  • Niveles altos de triglicéridos
  • Niveles bajos de HDL
  • Presión arterial alta
  • Glucosa en sangre en ayunas elevada

Como ya hemos visto a lo largo de este artículo, en ensayos aleatorios y revisiones sistemáticas, las intervenciones dietéticas bajas en carbohidratos resultan en:

  • Pérdida de peso
  • Reducciones en los niveles de triglicéridos
  • Niveles incrementados de HDL (colesterol ‘bueno’)
  • Presión arterial reducida
  • Mejor control de los niveles de glucosa en sangre

En resumen, las dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas están clínicamente probadas para revertir los síntomas del síndrome metabólico.

Uno de los mayores beneficios de las dietas bajas en carbohidratos es que mejoran los marcadores del síndrome metabólico.

12. Potencialmente Beneficioso Para los Enfermos de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónica terrible y progresiva que ataca y lentamente va mermando la memoria al que la padece. En los últimos años, la teoría metabólica de la enfermedad, a menudo llamada “diabetes tipo 3”, es cada vez más un área de investigación.

Algunos estudios de los últimos años han investigado este tema; para más información, ver los siguientes enlaces:

En pocas palabras, la teoría metabólica del Alzheimer se relaciona con el empeoramiento progresivo de la sensibilidad a la insulina de nuestro cerebro.

A medida que el cerebro se vuelve resistente a los efectos de la insulina, ya no puede usar la glucosa como combustible de manera eficiente.

¿El resultado? Estrés oxidativo y muerte celular neuronal (38).

Entonces, ¿Pueden las cetonas ayudar a un cerebro resistente a la insulina?

Si eres consciente de cómo funcionan las dietas cetogénicas (y la cetosis), entonces sabrás qué son los cuerpos cetónicos (cetonas).

Recuerda que publiqué hace poco un e-Book sobre ello. Dejo el enlace justo abajo:

Cuando nuestro cuerpo no puede satisfacer sus necesidades energéticas con carbohidratos, produce un tipo de combustible a partir de la grasa que llamamos cuerpos cetónicos. Como fuente alternativa de combustible, los investigadores han especulado sobre el potencial para tratar el Alzheimer usando cetonas.

Una de las razones detrás de esto es que la enfermedad de Alzheimer leve afecta la capacidad del cerebro para utilizar la glucosa, pero no afecta la capacidad del cerebro para usar cetonas.

Lamentablemente, no existe una cura conocida para el Alzheimer en este momento, pero una dieta cetogénica puede ser una posible intervención terapéutica para ayudar a retardar el progreso de la enfermedad.

A pesar de la existencia de unos pocos estudios pequeños sobre las cetonas y la mejora cognitiva que parecen prometedores, se necesita mucha más investigación en esta área (39).

La cetosis inducida a través de la dieta puede ser beneficiosa para los enfermos de Alzheimer, pero se necesita más investigación.

Continuaremos en una 3ª parte…

About Darío Santana

Director Fisicología Online

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